Carlos IBARRA PÉREZ


IBARRA PÉREZ, Carlos (Berja, 1893 - Almería, 1940). Político y sindicalista.


      Hijo de José Ibarra Torres y Trinidad Pérez Gallardo, una de las antiguas familias acomodadas de Berja que consiguen incrementar su fortuna, en el siglo XIX, con la minería del plomo de la Sierra de Gádor, la propiedad territorial o el ejercicio de profesiones liberales. Su abuelo paterno, Carlos Ibarra Oliver, figura entre los diez mayores contribuyentes de la provincia de Almería en 1875 por territorial y, aunque desde comienzos del siglo XX la familia Ibarra ya no es tan rica, todavía conservan algunos bienes y cierto protagonismo social que permiten, por ejemplo, que su tío paterno, Antonio Ibarra Torres, sea presidente de la Diputación de Almería (1908, 1910-1915), o su tío materno, José Pérez Gallardo, alcalde de Almería en 1910. A diferencia de sus hermanos, uno procurador de los tribunales y secretario provincial de Izquierda Republicana, desde 1935 hasta el triunfo del Frente Popular (II-1936) en que se retira de la política, y otra maestra de establecimientos de beneficencia; no tiene ninguna titulación académica y figura con la profesión de mecánico encargado de un molino o fábrica de producir serrín de corcho para el acondicionamiento en barriles de la uva de mesa de Almería destinada a la exportación.

      Contrariamente a sus antecedentes familiares, Carlos Ibarra, desde muy joven, tomará partido por las clases populares, militando en partidos y sindicatos obreros. Estaba afiliado al Partido Socialista y a  UGT, por lo menos desde 1930; fue elegido concejal del Ayuntamiento de Gádor en los comicios de 31-V- 1931 en representación del PSOE, siendo el único representante de izquierdas en dicha corporación y su primer teniente de alcalde, luego, destituido y procesado en 1934, para, posteriormente, tras el triunfo de los partidos del Frente Popular (II-36), volver a la Corporación al ser restituidos los ayuntamientos de elección popular y elegido alcalde entre II-1936 a XI- 1937.

      Como sindicalista, fue secretario provincial de la Federación de Trabajadores de la Tierra, rama de actividad de UGT que, a diferencia de otras dominadas por los comunistas, estaba controlada en exclusiva por miembros del Partido Socialista, siendo la más numerosa y extendida en los pueblos de Almería con sus más de 20.000 afiliados, sirviendo de base a la implantación socialista en la provincia y distinguiéndose por poner en práctica la política social del Frente Popular, tanto en la negociación de convenios colectivos como en la política de incautaciones de tierras para asentamientos campesinos. Carlos Ibarra ostentó los cargos de vocal de la Junta de Cultivos; secretario de la Unión Provincial de Cooperativas Agrícolas, que llegaba a tener 62.000 afiliados; y consejero representante de Almería, desde noviembre de 1938, en la Central de Exportación de Uva de Mesa que tenía su sede en Valencia.

      Jugó un papel destacado en la política almeriense del período republicano desde 1931 hasta el último momento (III-IV-1939), confiando en una salida negociada de la guerra y apoyando el golpe del coronel Casado y la creación del Consejo Nacional de Defensa, al que dirige un telegrama de adhesión en nombre de las instituciones que representaba. Sin embargo, su currículum sacado del expediente de la justicia militar (1939) dice de él que era «elemento peligroso, activísimo propagandista, extremista destacado de avanzadas ideas”; demasiado grave para la oligarquía terrateniente almeriense por afectar a sus intereses más sensibles: la tierra, las relaciones de trabajo de sus empleados y los negocios de exportación. Carlos Ibarra acabaría ante un pelotón de fusilamiento el 18-IV-1940.




Navarro Pérez, Luis Carlos





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