Ginés PARRA  GIMENEZ


PARRA GIMENEZ, Ginés (Huércal-Overa (Almería), 1897 - Jaén, 1984). Procurador en la II Legislatura en representación de la Diputación de Almería (1946-1947).


Ginés Parra Giménez nació en Huércal-Overa (Almería) el 25 de octubre de 1897. Murió en Jaén el 5 de febrero de 1984. Su padre, Juan Bautista Parra, natural de Huércal-Overa fue banquero. Su madre, Manuela Giménez Gallego natural de Albox fue la primera mujer almeriense que consiguió el título de Bachiller. Su hijo Juan Bautista Parra Llonch fue Fiscal Jefe de la Audiencia Provincial de Almería

Estudió Derecho en la Universidad de Granada entre 1915 y 1919 donde estableció amistad con Federico García Lorca. Tras opositar a la judicatura en 1922, ejerció como juez desde 1923 en Gérgal (Almería), Villacarrillo (Jaén) a partir de febrero de 1924, Baza (Granada) desde febrero de 1931 y más tarde en Lorca (Murcia) donde pasó la Guerra Civil. En 1940 se trasladó a Almería donde había sido nombrado presidente de la Sección Segunda de la Audiencia de Almería. Responsabilidad en la Sección de Audiencia que también desempeñó en Murcia desde 1950 y Madrid en 1955. Presidente de las Audiencias Territoriales de Las Palmas de Gran Canaria desde 1955, de Zaragoza desde 1957 y Sevilla a partir de 1961. Magistrado de la Sección Quinta del Tribunal Supremo de la Sala de lo Contencioso-Administrativo desde 1963 y presidente de la Audiencia Territorial de Madrid en su condición de Magistrado del Tribunal Supremo, donde se jubiló en 1972 a los 75 años de edad. 

Ginés Parra Giménez fue procesado por injurias a los Tribunales de Justicia a raíz de un artículo que remitió al periódico ABC el 5 abril de 1932 criticando la resolución de la Audiencia de Madrid que concedió el indulto a los asesinos de Eduardo Dato al interpretar que no se trató de un delito político, sino de un delito común. Con la mediación de Leopoldo Calvo Sotelo, el prestigioso jurista Ángel Ossorio y Gallardo se encargó de su defensa.  

A lo largo de su dilatada trayectoria profesional como jurista recibió la Gran Cruz del Mérito Civil, Cruz de Honor y Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort. Terminó su carrera como Presidente Honorario de la Sala Quinta del Tribunal Supremo, Colegiado de Honor de los Colegios de Abogados de Huércal-Overa y Lorca. Su pueblo natal de Huércal-Overa le nombró Hijo Predilecto en 1962. El municipio jienense de Villacarrillo le dedicó una calle. 

Con una gran sensibilidad por la cultura presidió el Ateneo de Almería. Monárquico, conservador, de profundas convicciones religiosas y sin haber militado en Falange hizo una incursión en política por un corto periodo de tiempo de apenas unos meses. Tal debió ser su escaso interés por participar en política que cuando el gobernador civil Antonio Rueda Sánchez-Malo le propuso ser nombrado presidente de la Diputación, Ginés Parra le puso la condición de no tener que vestir con el uniforme de la Falange. Estamos, por tanto, ante un jurista con una brillante carrera profesional y con una presencia casi testimonial en política. 

En 5 de abril de 1946, el gobernador civil Antonio Rueda Sánchez-Malo, le nombró presidente de la Diputación de Almería en sustitución de Juan Amate Castellón.  Ginés Parra ejerció la Presidencia poco más de un año. El 18 de junio de 1947 fue sustituido por el nuevo gobernador civil, Manuel Urbina Carrera, quien emprendió una reestructuración en la política provincial. Desde entonces continuó con su trayectoria en la carrera judicial como venimos indicando. 

Desde la presidencia de la Diputación apoyó al Movimiento Indaliano con la celebración en Pechina el 15 de mayo de 1947 de su primer congreso con la participación de Perceval y un grupo de artistas almerienses considerados como sus discípulos. La Tertulia Indaliana reconoció públicamente el decidido apoyo que la Diputación presidida por Ginés Parra realizó en favor de la cultura tras la aprobación de dos premios a artistas almerienses con motivo de la inauguración de la Biblioteca Francisco Villaespesa. 

 

Elecciones y actividad parlamentaria

 

 Por ocho de los nueve votos emitidos, Ginés Parra fue elegido en mayo de 1946 Procurador en Cortes en la II Legislatura para representar a la Diputación almeriense. Cargo que ocupó de mayo de 1946  a julio de 1947. En su actividad parlamentaria intervino en la Cortes en la redacción de la “Ley de Arrendamientos Urbanos” y la “Ley Orgánica del Secretario Judicial”. 




“Jueces y abogados ante la Justicia función”, Zaragoza, 1959. “La Magistratura en los sitios de Zaragoza: discurso”, Zaragoza, 1959. “El juramento profesional y su proyección en la vida del hombre de leyes”, Zaragoza, 1960. “Enjuiciamiento criminal: comentarios prácticos a la Ley de Enjuiciamiento Criminal referidos a la ley de urgencia”, Madrid, 1962.


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