Nacido en Logroño en 1881, pertenecía a una familia liberal con línea directa con Sagasta. Era hijo del político liberal Amós Salvador Rodrigáñez (Logroño, 31-03-1845- 04.11.1922), diputado y senador vitalicio que fue Ministro en cinco ocasiones: en 1894 de Hacienda y en 1902 de Agricultura, con Sagasta como Presidente del Consejo; en 1905, de nuevo de Hacienda, con Moret en la Presidencia; en 1911, con Canalejas, en Instrucción Pública y Bellas Artes; y en el Gabinete del Conde de Romanones de 1915, de Fomento.
Sus abuelos paternos eran Tadeo Salvador Sáenz de la Fuente, abogado, y Anselma Sáenz-Rodríguez y Mateo-Sagasta.
Su hermano Amós Salvador Carreras (Logroño,1879-Madrid,1963) era arquitecto y político liberal fue diputado a Cortes en la Restauración por varias provincias. En la II República fue diputado en 1933 por Acción Republicana y en 1936 por Izquierda Republicana. Fue ministro de Gobernación entre el 19 de febrero y el 2 de mayo de 1936 bajo la presidencia de Manuel Azaña. Se exilió al finalizar la guerra civil y fue sometido al Tribunal de Responsabilidades Políticas franquista.
Estudió Derecho licenciándose en 1902, un año después se doctoró con la tesis titulada “Teoría de la Solidaridad”. Su trayectoria posterior lo vincula a las artes y la música.
Según consta en la declaración de rentas realizada ante el Senado para su acreditación en 1923 poseía un importante nº de acciones de la Perfumería Gal, con un valor nominal de 598.000 Ptas., lo que le colocaba como inversor en sectores pujantes de la economía.
Fue Académico supernumerario de la Real de Jurisprudencia. Trabajó como traductor de la Sección de Estadística de Hacienda, pero su gran afición fue la música y la literatura. Fue presidente de la Sección de Música del Ateneo de Madrid. Fue fundador y presidente de la Sociedad Nacional de Música.
Con otros jóvenes ateneístas y universitarios fundaron en 1904 la Universidad Popular de Madrid en 1904, de la que fue también Presidente. Colaboraba activamente pronunciando conferencias, la mayoría sobre asuntos artísticos y sociales, Sánchez de los Santos da la cifra de doscientas conferencias en los cinco años que llevaba la institución. Escribía asiduamente para la prensa, especialmente artículos de crítica musical en “El Globo”, de Madrid y de otras materias en “La Revista Universal” de Bilbao.
Fue presidente de la Orquesta Filarmónica de Madrid en 1915. Ingresó en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando el 15 de enero de 1922. Su discurso se tituló “La orquesta en Madrid”. Como presidente de la orquesta que atravesaba una difícil situación, le dedicó el tema de su disertación. Fue un discurso muy elogiado por la prensa por su erudición y conocimiento de la historia de la música. Entre 1936 y 1941 aparece como tesorero de la Real Academia de Bellas Artes.
Se le otorgaron varias condecoraciones a lo largo de su vida, como la de Caballero de la Cruz de la Concepción de Villaviciosa de Portugal y del Mérito Militar.
Elecciones y actividad parlamentaria
Alcanzó muy joven, con sólo 29 años, la representación en el Parlamento. Entró por vez primera en el Congreso de Diputados en la legislatura de 1910 representando al distrito de Vera (Almería), en dos ocasiones más fue diputado por la circunscripción de Almería, en 1916 y 1918. El mayor reconocimiento lo alcanzó en las últimas elecciones del período en 1923 cuando fue elegido senador por la provincia de Almería.
Como diputado cunero fue encasillado con sorpresa para los políticos locales y electores del distrito de Vera en las elecciones de 1910. No tuvo buena acogida entre la clientela liberal de Vera, al Ministerio de Gobernación llegaron muchos telegramas de protesta de la zona, la prensa nacional también se hizo eco publicando cartas de protesta. El Gobierno controló la campaña de prensa y no tuvo dificultades para salir elegido. La maniobra del Gobierno fue colocar en el distrito a Augusto Barcia que se mantuvo en Vera hasta el final de la Restauración.
En el Gobierno liberal de Romanones de 1916 su padre Amós Salvador entró en el gabinete como Ministro de Fomento, mientras Santiago Alba ocupaba la cartera de Gobernación y preparaba las elecciones para el mes de abril. Miguel Salvador entró en la confección del encasillado como candidato por la circunscripción de Almería. En las elecciones tuvo que competir con la formación de un bloque ciudadano formado por republicanos, mauristas y liberales disidentes. A pesar de obtener el número de votos más bajo en la capital de Almería sólo 1690 votos, Miguel Salvador obtuvo el tercer lugar en el total de la circunscripción, con 9444 votos por debajo del cunero Luis Silvela y el conservador almeriense Manuel Giménez. El triunfo del bloque anticunero fue ahogado por el voto de los pueblos de la circunscripción.
Volvería de nuevo al Congreso de los Diputados en la legislatura siguiente de 1918, pero no consta ninguna intervención parlamentaria. Encasillado junto a sus dos compañeros parlamentarios de las elecciones anteriores, Luis Silvela y Manuel Giménez, en esta ocasión también tuvo que enfrentarse a otras candidaturas autóctonas. Fue elegido en tercer lugar por 9.302 votos en el total de la circunscripción. En la capital le adelantó en número de votos el maurista José Bellver Oña. Durante la campaña electoral hubo candidaturas como la Junta de defensa del comercio que presentaba como candidato a Gabriel Callejón Maldonado y la candidatura independiente agraria del ingeniero González Matallana. La primera plataforma había surgido de la unión de comerciantes y empresarios implicados en el “problema uvero” aquel que Miguel Salvador defendiera en el Parlamento, pero finalmente Callejón retiró su candidatura por divisiones en el seno de la organización. Si esa candidatura hubiera continuado quizás hubiera peligrado el escaño de Miguel Salvador. De hecho, el catedrático y miembro destacado de la Cámara Uvera Gabriel Callejón llegó a tener un gran protagonismo en la dictadura primoriverista.
Del Congreso pasó al Senado, fue elegido como senador por la provincia en 1923.
Durante la legislatura de 1910 participó en la Comisión de reversión al Estado del Puerto de Pasages; en la Comisión de concierto con las empresas de automóviles para el pago del impuesto de transportes y en la Comisión de Ferrocarriles San Cebrián de Mudá a Cillamayor.
Miguel Salvador centró el máximo interés de su actividad parlamentaria en los problemas de Almería. En la legislatura de 1916 se destacó como brillante orador, fue uno de los portavoces en el Congreso de la unión formada por parlamentarios y senadores almerienses para protestar por la difícil situación de la provincia. Su discurso es un claro exponente del problema de “cohesión de las mayorías parlamentarias”. Aunque diputado cunero se ve obligado a defender los intereses de sus electores por encima de la mayoría parlamentaria y así lo expresó en su intervención: “[…] si todo Gobierno tiene derecho a exigir que la mayoría esté respetuosamente callada y siempre dispuesta a apoyarle, también ha de comprender que no tenemos ningún valor los diputados si detrás de nosotros no hay la opinión de nuestros propios distritos […]”.
El principal tema de su intervención fue el acuciante problema del sector uvero, concretamente la congestión de barriles en el Puerto de Almería en la campaña de 1916 por la falta de tonelaje. Así describe la situación del puerto el diputado Miguel Salvador, "[…] Allí sobre los muelles tenemos 400.000 barriles de uva que no se puede exportar y no solamente hay un atasco de esos 400.000 barriles… hay cerca de un millón de barriles de uva que está pendiente en las parras... Constituyendo un monopolio natural el día que falte la exportación no hay a que echar mano y cuando en el puerto se produce un atasco así, allí se muere la gente de hambre […]".
Aprovechó su intervención para plantear otros problemas de Almería. Trató las cuestiones militares, que a pesar de la cercanía geográfica de Almería con Melilla no se había tenido en cuenta para el transporte de los soldados. Criticó también que no se aprobasen los proyectos de reforma del puerto ni anunciado las subastas con el consiguiente retraso en el desarrollo portuario. Se refirió a los problemas de Hacienda, a la falta de medidas del ministerio para la recaudación contributiva. En su largo discurso también protestó por la precariedad de las infraestructuras de comunicaciones. Demostró no obstante su brillante oratoria y la necesidad de arraigar con sus electores.
Como senador participó en las siguientes comisiones: la Comisión Permanente de Peticiones, la Comisión de los Ministerios de Guerra y Marina. Fue miembro de la Comisión Permanente del Ministerio de Hacienda y de la Comisión Permanente del Ministerio de Trabajo. Fue miembro de la Comisión de etiqueta para recibir a S.M. en el acto de apertura de las Cortes.
Interpeló al Ministro de la Gobernación en relación a los sucesos ocurridos en el pueblo de Cintruénigo,
Intervino con un discurso sobre la modificación de la ley de Emigración. Protestó por la discusión planteada en el Congreso por el Sr. Méndez Vigo, hizo también un discurso sobre la rebaja de la segunda columna de arancel.