Era hijo de Santiago de Soroa y Soroa, teniente de fragata de la Armada, natural de San Sebastián, y de María Asunción Sant Marty y Molas (Cartagena, 24.05.1786), casados en mayo de 1818. Uno de sus hijos, Santiago Soroa y Sant Marty, teniente de navío y comandante militar de Marina de Almería en 1855, estaba casado con Clara García Fiel y tenían una hija llamada María de la Asunción Soroa García.
José María Soroa, cuando era Jefe de Sección de Marinería del Almirantazgo, con voz y voto en los tribunales, tenía un sueldo anual de 10.000 pesetas.
Se preparó para ser Guardiamarina y en julio de 1836, casi cumplidos los 14 años, se examinó aprobando con la nota de sobresaliente. Destinado en el bergantín “Patriota que patrullaba por las costas catalanas y valencianas dio muestras de su genial carácter.
Durante cuatro años participó en las operaciones de la guerra civil. Tras recibir tres felicitaciones por su celo, actividad y comportamiento fue condecorado con la Cruz de diadema real al valor de los marinos.
Se examinó posteriormente para alcanzar la «primera clase» y después para alférez de navío, obteniendo también sobresaliente.
Su padre murió en el naufragio de la fragata de guerra “Isabel II” cuando se dirigía al puerto de Veracruz. Poco después se dio al hijo, que era ya teniente de navío sin antigüedad, el mando del guardacostas de ocho cañones “Isabelita” con el que patrulló las costas andaluzas hasta Portugal. Durante dos años y medio consiguió apresar buques que realizaban contrabando y también ganar antigüedad.
Fue destinado después a la corbeta “Venus” donde fue segundo de a bordo y oficial de derrota. Se encontraba en Oporto cuando el general Concha penetró en la ciudad. Fue entonces premiado con la Cruz de la Orden de Cristo de Portugal.
Por Real Orden de 1847 fue destinado a la fragata “Cortés” como oficial de derrota y encargado de los Guardiamarinas; el buque navegó por las costas de Brasil y Río de la Plata. Después fue segundo comandante de varios buques con los que navegó por las costas antes apuntadas y también por las de Italia, Inglaterra, las Antillas y la América del Oeste.
Nuevamente mandó un guardacostas en Valencia y en 1854 se le confirió el mando del vapor “Progreso”; se encontraba en Puerto Rico cuando se sublevó la tropa de la capital lo cual costó el cargo al general Camba, jefe de la isla. En este vapor hizo muchos viajes por el mar Caribe salvando de la muerte en 1857 a 450 náufragos chinos.
En 1860 era jefe de la Sección de Guardacostas de las Islas Baleares, radicada en Palma de Mallorca. En esa época el general Ortega hizo la expedición de San Carlos de la Rápita secuestrando los vapores-correo de Palma. Habían desembarcado también en el puerto de Mallorca el conde de Montemolín, su hermano, Elío y otros. Soroa consideró ilegal la conducta de Ortega, dio cuenta al Gobierno de sus manejos y se resistió a cumplir las órdenes del general. Al fracasar esta insurrección José María de Soroa fue nombrado fiscal instructor de la causa.
Desempeñó después la Comandancia de la Trinidad en Cuba y apresó numerosos buques negreros. Por ello recibió la felicitación de sus jefes y el ascenso a capitán de navío, volviendo a España en 1865.
En 1867 mandaba la fragata “Princesa de Asturias” y al mando de ella le sorprendió en Santa Pola la Revolución de 1868. Soroa se puso de parte del sublevado Topete y el día 25 de septiembre puso rumbo a Cádiz. Pero encontrándose a medio camino con las fragatas “Zaragoza” y “Villa de Madrid” volvió con ellas para controlar la comandancia de Cartagena. Iban en ellas Prim, Serrano Bedoya y Ruiz Zorrilla.
El día 27 entraron en Cartagena y formaron una Junta Revolucionaria siendo José María de Soroa uno de sus vocales. Prim le ordenó que se encargase provisionalmente de la Comandancia general del Arsenal hasta que llegase el nombramiento definitivo.
Se acreditaba como liberal y progresista porque en 1844 se mostró favorable al general Espartero en Cartagena siendo detenido por esta causa en Almería, donde fue juzgado y condenado, pero especificando la sentencia que no se tomase nota para el futuro de su carrera profesional. Colaboró con el general Prim durante los sucesos de 1868.
Fue elegido diputado para las Cortes Constituyentes el 11 de febrero de 1869 por la provincia de Murcia. El dictamen favorable de la comisión de actas le hizo jurar el día 16 del mismo mes. Se integró con la fracción progresista independiente. Participó en la comisión de servicio militar y fue su secretario. También participó en la comisión de premios a los marineros. Explanó varios discursos entre los que destacan el de la exposición de personas residentes en Cartagena que solicitaban la libre importación de carbón piedra y otro en el que hizo de portavoz de los comerciantes de Cartagena haciendo observaciones sobre la rebaja de las tarifas de las contribuciones industrial y de comercio.
Elecciones y actividad parlamentaria
En las elecciones del día 21 de marzo de 1871 fue elegido senador por la provincia de Almería para la legislatura de 1871-1872. La comisión permanente de actas emitió dictamen el día 5 de abril que fue aprobado en el plenario del día 8. El nuevo senador juró su cargo ese mismo día. Salió junto a Juan José Moya Herrerías y Juan Anglada Ruiz.
Obtuvo su plaza de senador no sin cierta dificultad ya que el dictamen de la mayoría de la comisión de incompatibilidades e incapacidades declaró compatible con el de senador su cargo de Jefe de la Sección de Marinería del Almirantazgo. Sin embargo hubo un voto particular de los senadores Ríos Rosas y Gándara que pedían su incompatibilidad; tras el consiguiente debate parlamentario se desecha el voto particular y se aprueba el dictamen de la mayoría (10 votos para el particular y 49 votos para el dictamen de la mayoría).
Ingresó en la segunda, tercera y sexta secciones. Fue vicesecretario de esta última sección. Fue miembro de las siguientes comisiones:
Auxiliar de Actas.
Peticiones (aunque fue relevado de este cargo y posteriormente vuelto a elegir).
Presas marítimas.
Fuerzas navales.
Ratificación de tratados.
Ferrocarril de Alcañiz a Quintanar de la Orden.
En la legislatura de 1872 fue suplente de la comisión para asistir a las honras fúnebres del general Prim.