Escritor, periodista e intelectual, Miguel Naveros heredó de su padre, José Miguel Naveros, la vocación y pasión por el periodismo, además de un profundo amor por su ciudad, Almería, donde transcurrió gran parte de su vida.
Nace en Madrid en 1956. Licenciado en Filología Italiana, colabora en distintos medios de comunicación y es corresponsal en España de la agencia de prensa soviética Novosti, lo que le lleva a viajar frecuentemente a los países del Este antes de la caída del comunismo.
En 1986 se establece en Almería, donde desarrolla buena parte de su carrera en el periódico La Voz de Almería, donde es columnista diario, redactor jefe y subdirector.
Además del periodismo, su otra gran pasión son las letras. “Su machadiano porte indumentario desaliñado; su irremediable seducción por la noche; sus pipas incontables; su palabra interminable… todo en él ha sido literatura”, escribe Pedro M. de la Cruz, director de La Voz de Almería, en el obituario que le dedicó en El País.
Autor prolífico, Naveros publica tanto poesía como novela, plasmando en su obra profundas inquietudes sociales y políticas. Publica los poemarios Oxido en cuerpo (1986), Trifase (1987) y Futura memoria (1998). En Alfaguara publica La ciudad del sol (1999), mención de honor del premio Ramón Gómez de la Serna, y Al calor del día (2001). Gana el premio Fernando Quiñones con su novela El malduque de la luna (Alianza, 2006). Su última publicación es el libro de relatos La derrota de nunca acabar (Bartleby, 2015).
Naveros también coordina la edición de la novela de Carmen de Burgos Puñal de claveles (1991) y de los libros Almería (1994) y Almería pueblo a pueblo (1996). Asimismo, fue responsable de Veinte almerienses del siglo XX (1999), una separata de entrevistas en el diario La Voz de Almería, y de las actas del curso de verano de la Complutense Carmen de Burgos: aproximación a la obra de una escritora comprometida (1996).
Tras varias décadas en el periodismo, deja la profesión al ser nombrado director del Instituto de Estudios Almerienses (IEA), cargo que ocupa entre 2007 y 2011. “Se marcha un hombre de letras que perdurará para siempre gracias a su obra literaria y a todas sus aportaciones a las hemerotecas provincial y nacional”, declara Gabriel Amat, presidente de la Diputación Provincial, quien destaca el “gran legado literario y periodístico” que dejó.
Poco antes de fallecer, Naveros recibe la Medalla Provincial de la Junta de Andalucía, en reconocimiento a su carrera literaria y periodística y a su contribución al “enriquecimiento del panorama cultural almeriense y andaluz”.
Un mes después de su fallecimiento, en la Casa de las Mariposas de Almería, escritores, periodistas, historiadores y profesores evocan la figura de Miguel Naveros en una mesa redonda y una lectura de textos seleccionados de su obra.