El 6 de septiembre de 2019 falleció a los setenta y seis años el periodista Diego García Morell. En estas líneas y en primera persona nos relata su personal historia en el mundo mágico de la radio de aquellos felices años. No hace mucho esto nos decía literalmente sobre su trayectoria profesional: “Llegué a la radio en junio de 1959, finalizado el Bachillerato, y solo con el ánimo de ganar unas pesetillas en los meses de verano. Pero nada más integrarme en la familia radiofónica, quedé ganado por ella, hasta el punto de que han sido más de 42 años en Radio Almería, con distintas denominaciones y distintas empresas.
Mi recorrido se inició con la familia Rato y terminó en 2002 con Telefónica.
Mis inicios fueron tutelados por el redactor deportivo Francisco Urrea, quien desde el principio confió en mi y en numerosas ocasiones, por enfermedad o vacaciones, me encargaba redactar Panorámica de los deportes, un espacio de gran tradición, que se encargaba de leer el locutor de turno, que en aquella época era Pepe Segura.
Los primeros meses en la radio fueron en el departamento administrativo, pasando poco después al control, donde aprendí toda la técnica en el manejo de los mandos de Juan Núñez y Paco Cruz.
En los años sesenta hacía de todo, control, redacción, retransmisiones deportivas. En este último apartado tuve la gran suerte de contar y cantar los éxitos de la AD Almería, y su ascenso a primera división.
Recuerdo con especial cariño, el prólogo que escribió el gran informador deportivo, jefe de deportes de la Cadena Ser, Vicente Marco para un libro que escribieron Pedro Pablo Parrado y Fernando Soria contando el gran año en segunda división con José María Maguregui y un sensacional equipo, que consiguió el ascenso a primera división en la temporada 1978-1979.
En el prólogo de dicho libro, Vicente Marco, recordaba la emoción que yo ponía con los éxitos de mi Almería. Era normal que los informadores pusiéramos más énfasis en los goles de los nuestros, que en los goles de los ajenos. Me pasaba a mí, y les pasaba a todos los profesionales de las distintas provincias. Esto daba lugar a que en los circuitos internos que realizábamos los jueves, José Joaquín Brotóns nos echara regañetas, pidiendo que se cantaran los goles con la misma intensidad.
Yo le gasté una broma en un partido de segunda división contra el Mallorca, que finalizó con el triunfo rojiblanco por cinco goles a uno. Canté el gol del Mallorca con tanta fuerza, que el bueno de Brotóns dijo: “me imagino que nuevo gol del Almería”, cuando le dije que quien había marcado era el Mallorca, se quedó perplejo y apenas unos segundos reaccionó bien, comprendiendo que mi broma venía a cuento de la regañina que había echado el jueves al compañero de Zaragoza.
Puestos recordar, no puedo olvidarme de mi “pelea” en las ondas con el famosísimo José María García, cuando visitó por primera vez en la división de honor el Franco Navarro, la Real Sociedad. Aquel partido finalizó en empate, y con una desastrosa actuación del colegiado madrileño Diez Frías. El árbitro no quiso ver lo que ocurría en el área del equipo donostiarra, tragándose varios penaltis y perjudicando grandemente a la AD Almería. José María García sin haber visto el partido, me quitó la razón, llevándome la contraria en mis comentarios. Tuvimos un rifirrafe que a punto estuvo de mi salida de la información deportiva a petición de la estrella de la información. No ocurrió así por la defensa que hicieron de mí, tanto el director de Radio Almería, don Antonio Quirós, como el jefe de deportes de la Cadena Ser. Yo seguí en la información y José María García olvidó lo pasado.
Pero no ha sido todo fútbol en mi vida profesional; en ella ha habido de todo: boxeo, balonmano, baloncesto, atletismo, ciclismo, voleibol y toros.
En boxeo viví las grandes peleas de José Bisbal y Juan Francisco Rodríguez, por citar a los dos más grandes boxeadores que ha dado Almería.
En voleibol el inicio de Unicaja con el llorado Moisés Ruiz; en balonmano los ascensos de los equipos almerienses, en ciclismo, la llegada al profesionalismo de Martínez Oliver.
En la información taurina me inicié con Francisco Medina “Uno del uno”, con el que viajé por distintas localidades, aprendiendo algo del mundo taurino. Después vinieron unos años de retransmisiones junto a Mariví Romero, con quien disfruté por su calidad humana y profesional.
Han sido muchos años de contar las cosas de nuestro deporte, y por todos ellos me siento feliz de haber hecho muchos amigos. Por ello vivo un feliz retiro, recordando a todos mis compañeros a lo largo de 44 años de profesión”.