El sobrenombre de Ibn Harawdas se le aplicó tanto a este poeta, que unos llaman Ibrahim y otros Áhmad, como a su padre, Abú l-Hasan Ali. En su nombre aparecen también la referencia a su abuelo Ibrahim (lo que nos lleva a que fue el primogénito por la costumbre de poner a este el nombre del abuelo paterno) y a su bisabuelo, Muhammad. La corta cadena hace pensar que el gentilicio árabe de al-Ansari fue por clientela y, en realidad, eran hispános arabizados e islamizados.
Abú l-Hákam era originario de Marchena, fortaleza frente a Terque (Almería). Su padre, Abú l-Hasan, sin embargo, era originario de Guadix; viajó a Oriente, donde estaba en 1140, se estableció en Almería un tiempo y otro en Málaga; destacó como tradicionista.
Abú l-Hákam Ibn Harawdas debió de recibir una sólida educación, acompañando seguramente a su padre en algunos de los desplazamientos por motivos de estudio que realizó, pues sabemos que vivió en Málaga, y también en Granada, donde estuvo al servicio del señor almohade Abú Saíd Uzmán, el mismo que tomó Almería en 1157.
En calidad de secretario, debió de componer buen número de documentos oficiales para los almohades. Consta también correspondencia personal con su tío paterno Abú Yaáfar. Como poeta, se han conservado varias muestras, tanto de poesía clásica como estrófica (moaxaja).
No se sabe cuándo se trasladó a la capital almohade, Marraquech, donde falleció, a consecuencia de la epidemia de peste que se produjo, en 1176 o 1177.
Bibliografía:
LIROLA DELGADO, Jorge (2004), "Ibn Harawdas, Abū l-Ḥakam", Biblioteca de al-Andalus, 3, pp. 283-84 (nº 543), Almería.