De la familia de Abú Abdallah Muhammad Ibn
ash-Shayj (el descendiente del maestro) conocemos cinco generaciones. Llevó
el gentilicio tribal árabe de al-Fihri, aparte de los geográficos de al-Marawi
y at-Tiryasi. De este último, de responder realmente a una localidad, podría
pensarse que fuese Turillas y hubiera que leerlo at-Turriyasi, factible
en principio pues no alteraría la escritura en árabe, pero el problema
es que su biógrafo, el magrebí Ibn Abdalmalik, precisa la vocalización
para que sea leída como at-Tiryasi.
Pertenecía a una ilustre familia que destacó
en la ciencia religiosa. Él fue maestro de escuela coránica, además de
jurista. También ejerció como notario. Fue, asimismo, predicador e imam
en la Mezquita Mayor de Almería.
Consta que estudió en Ceuta, Málaga y Almería.
En esta última ciudad con el ceutí Abú l-Hasan ash-Sharri, quien había
fundado en Ceuta la primera madrasa en el Occidente islámico en 1238, financiándola
con su propio dinero. Seis años después, a principios de 1244, fue desterrado
por el emir Abú l-Abbás al-Yanashti, y eligió Almería para su exilio. En
esta ciudad consta que tuvo muchísimos alumnos, al tiempo que estudió con
Ibn ash-Shayj. En 1250 viajó a Granada, donde residió un mes y, tras ello,
se trasladó a Málaga, donde falleció con 74 años en 1251, por lo que su
estancia almeriense se puede precisar entre 1244 y 1250.
Ibn ash-Shayj falleció en Almería en el año
1261 o 1262.
Bibliografía:
LIROLA DELGADO, J., "Las mezquitas de
al-Andalus a partir de las fuentes biográficas: Almocríes, imames y jatibes",
Alhadra, 4 (2018), 115-284, en concreto p. 150.