La vivienda andalusí

Vigente.

Alcazaba

Foto Pako Manzano

LA VIVIENDA ANDALUSÍ

El modelo de casa mediterránea medieval suele presentar una reducida superficie, pero en dos alturas, y se organiza en torno a un patio central, que dota de luz y ventilación a todo el conjunto doméstico.

Las habituales dependencias suelen ser zaguán, letrina, cocina, salón comedor y alcobas. El zaguán acodado con respecto a la entrada permite la transición entre el exterior y el interior, preservando la intimidad familiar, conectando con el patio central. Este es el centro de la actividad familiar y, en caso de viviendas más desahogadas, pueden presentar un sencillo pórtico en el lado meridional, y un jardín central con alberca y pozo.

La letrina se dispone en un ángulo acodado del patio, con un pasillo de acceso y un posible ventanuco al exterior. La cocina se identifica por tres elementos: el hogar para el fuego, la alacena para guardar las vasijas, y el poyo en alto para trabajar en la cocina.

Los salones, alargados y estrechos, sirven para las reuniones familiares y, por la noche, pueden servir como dormitorios. Las alcobas se comunican con el salón, pero se aíslan mediante cortinas para preservar la intimidad.

Este esquema podemos encontrarlo en las viviendas de la Alcazaba de Almería, al oeste de los baños de la tropa, y especialmente en el Mesón Gitano, un barrio andalusí de los siglos XII y XIII a los pies de la Alcazaba. 

Puede aumentarse la información consultando las páginas 386 a 391 del tomo II de la Historia de Almería “Época Medieval. La huella de Al-Andalus”, redactado por Julio Navarro Palazón.